El grupo cercano a Mazariegos que controla cinco Escuelas no Facultativas y 12 centros universitarios

 

La Universidad de San Carlos de Guatemala vive una crisis institucional. A través de intervenciones y designaciones directas, el Consejo Superior Universitario ha desplazado procesos electorales, extendido mandatos vencidos y colocado a sus propios miembros al frente de unidades académicas clave, desatando el rechazo de estudiantes. A través de intervenciones y designaciones directas, Mazariegos controla cinco de las nueve Escuelas No Facultativas y 12 de los 21 Centros Universitarios.

Por Prensa Comunitaria

Desde que Walter Mazariegos asumió la rectoría de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) en 2022 y después de un proceso señalado de fraude electoral, la institución vive en crisis. La falta de renovación de autoridades, la imposición de directivos y el manejo centralizado de recursos han marcado su gestión.

De los 40 integrantes del Consejo Superior Universitario (CSU), 37 permanecen en sus cargos a pesar de que sus periodos ya vencieron, mientras que los procesos de elecciones para renovar estos puestos han sido aprobados a cuentagotas.

Este órgano, que debería garantizar pluralidad y democracia interna, se ha convertido en el instrumento principal para que Mazariegos concentre poder.

Uno de los mecanismos clave ha sido el control de Escuelas no Facultativas, Centros Universitarios y Facultades por medio de las “intervenciones” a los Consejos Directivos.

A través de intervenciones y designaciones directas, Mazariegos controla cinco de las nueve Escuelas no Facultativas y 12 de los 21 Centros Universitarios.

Los Consejos Directivos son los órganos de dirección de las unidades académicas y se integran por siete personas: el director, dos representantes docentes, un representante profesional, dos representantes estudiantiles y un secretario.

De esta cuenta, en cinco escuelas, dos centros universitarios y una facultad, el CSU ha designado de forma directa a las autoridades.  Lo que significa que se han sustituido procesos electorales por nombramientos directos de personajes allegados a Mazariegos o alineados a los objetivos de la rectoría. Entre estas se encuentran:

  • Escuela de Ciencias Físicas y Matemática
  • Escuela de Ciencias de la Comunicación
  • Escuela de Ciencia Política
  • Escuela de Ciencias y Tecnología de la Actividad Física y el Deporte
  • Escuela de Ciencias Psicológicas
  • CUNOR (Centro Universitario del Norte)
  • CUNSUR (Centro Universitario del Sur)
  • Facultad de Agronomía

Además de estas intervenciones, el CSU se ha dado a la tarea de nombrar directamente a las autoridades de nueve centros universitarios y una escuela, todos de reciente creación y en cuyos consejos directivos y puestos clave también hay docentes afines y miembros del CSU.

El grupo que se encarga de “las intervenciones”

De los 40 integrantes del CSU, 20 participan en al menos un Consejo Directivo. Pero son diez los consejeros más cercanos y en quienes se apoya Mazariegos para la mayoría de las intervenciones.

Entre ellos destacan:

  • Elvis Enrique Ramírez Mérida (representante estudiantil de Humanidades, periodo vencido en 2023), quien participa en siete consejos.
  • Herbert Estuardo Díaz Tobar (representante docente de Ciencias Médicas, periodo vencido en 2023), participa en seis consejos.
  • Oscar Eduardo García Orantes (representante estudiantil de Ciencias Jurídicas y Sociales, graduado, periodo vencido en 2023), participa en seis consejos.

Los consejeros que no son de la confianza total de Mazariegos y participan en algún Consejo Directivo de alguna unidad académica están acompañados de un integrante del grupo más cercano al rector de facto.

El esquema concentra decisiones estratégicas en un pequeño círculo, debilitando la representatividad universitaria. El control no se limita a lo académico. Los aliados de Mazariegos manejan presupuestos, nombramientos de personal, contratación de docentes, adjudicación de obras de construcción y servicios de mantenimiento de cada una de las unidades y centros universitarios en los cuales son nombrados como directivos.

En contraste, la otra mitad del CSU (20 integrantes) no tiene ninguna participación en las designaciones directas de las unidades académicas intervenidas.

 

El rechazo a las intervenciones

El 11 de agosto, estudiantes de la Escuela de Ciencias Psicológicas rechazaron la llegada de Berner Alejandro García García, designado por el CSU como nuevo director tras una intervención. García, miembro del propio CSU, participó en la discusión y votó a favor de su nombramiento durante la sesión del 31 de julio, junto a otros cinco consejeros. Los estudiantes protestaron pacíficamente en el Centro Universitario Metropolitano (CUM), exigiendo un proceso de elecciones y rechazando cualquier tipo de intervención del CSU.

El 5 de agosto, en el Centro Universitario de Sur Oriente (CUNSURORI), estudiantes cerraron el campus con el mensaje: “Cerrado hasta que tome posesión el director electo”, como medida para evitar otra intervención del CSU. Aunque ya se celebraron elecciones en ese centro, el director electo no ha asumido el cargo. La Junta Electoral Universitaria (JEU) confirmó que no existe impedimento para su posesión, pero el CSU no ha oficializado el nombramiento.

Las muestras de rechazo de estudiantes de psicología y del CUNSURORI han sido las acciones más recientes contra las decisiones del CSU. Sin embargo, las manifestaciones y denuncias se han presentado en cada intervención realizada en las unidades académicas y centros universitarios.

Pancartas colocadas en el CUNSURORI. Fotografía: Cortesía

Reformas a la medida

Las reformas recientes al Reglamento Electoral Universitario han debilitado el papel de la Junta Electoral Universitaria, que pasó de avalar elecciones a ser solo un órgano consultor cuya opinión puede ser ignorada por el CSU. Actualmente, la JEU está dirigida por Santos de Jesús Dávila, decano de Humanidades y aliado cercano de Mazariegos, de esta cuenta la JEU puede retrasar o acelerar la toma de posesión de autoridades según convenga a la Rectoría.
A la fecha Walter Mazariegos tiene control del 60% de las Escuelas no Facultativas, el 57% de los Centros Universitarios y ha intervenido directamente a la Facultad de Agronomía.

https://prensacomunitaria.org/2025/08/quien-es-berner-garcia-el-director-impuesto-por-la-usac-en-la-escuela-de-psicologia/