La Misión de Observación de la Unión Europea llegó al país para evaluar las recomendaciones a las elecciones de 2023; las propuestas incluyen reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos y aspectos administrativos en el Tribunal Supremo Electoral. La Misión también proyecta el análisis del escenario que marcará el proceso electoral en 2027.
Por Simón Antonio Ramón
El jefe de la Misión de Seguimiento Electoral de la Unión Europea, Jordi Cañas, se reunió este martes con la presidenta en funciones, Blanca Alfaro y demás jefes de los departamentos del Tribunal Supremo Electoral (TSE) para verificar la viabilidad de las 26 recomendaciones hechas al proceso electoral emitidas por la Misión en 2023.
La reunión de verificación fue privada y después se les permitió a los medios de comunicación documentar con fotografías y videos. Posteriormente se dio una conferencia de prensa sin la presencia del jefe de la Misión de la Unión Europea.
En una publicación en la red social X de la Unión Europea (UE), se informó que Jordi Cañas dialogará con diferentes sectores sobre las recomendaciones de la Misión Electoral sobre el proceso electoral de 2023 y los escenarios para las para las elecciones generales de 2027.
Las recomendaciones emitidas fueron dirigidas al Tribunal Supremo Electoral (TSE), al Congreso de la República, la Corte de Constitucionalidad (CC), y al Ministerio Público (MP).
Durante la conferencia de prensa la magistrada Blanca Alfaro dijo que tanto la Unión Europea como la Organización de Estados Americanos han acompañado diez procesos electorales a Guatemala. Las recomendaciones que emiten las Misiones de Observación Electoral tienen dos momentos: en el primero, cada misión emite un informe y recomendaciones al final del proceso electoral; y el segundo que se realiza entre los 18 a 24 meses después de la elección, en donde se verifican los desafíos de las recomendaciones, tal y como lo hizo este día el delgado de la UE.
“Entre ellas hay (recomendaciones) administrativas y hay unas que pertenecen al Organismo Legislativo. Dentro de las administrativas tenemos recomendaciones de fortalecimiento a los temas informáticos, de participación política, verificación de padrón electoral y de reglamentación”, señaló Alfaro.
Al TSE, la Unión Europea le hizo 19 recomendaciones, según Mario Alexander Velásquez Pérez. También recibieron recomendaciones de otras delegaciones de observadores, por lo que se establecieron tres mesas de gestión para el proceso electoral de 2027 para analizarlas en coordinación con organizaciones de la sociedad civil y partidos políticos mensualmente, dijo el secretario general del TSE.
“La primera mesa es sobre los reglamentos del TSE en donde se espera que las propuestas -de modificación- estén acordes a las recomendaciones que recibimos”, señaló.
“La segunda mesa trabaja lo relativo al Registro de Ciudadanos en el tema de la inscripción y preparación para la inscripción de candidatos, la inscripción de partidos políticos”, señaló. “Y la tercera, sobre la logística electoral desde la preparación del proceso hasta llegar al día de la elección”, dijo Velásquez.
Velásquez Pérez dijo que en octubre de este año cada mesa presentará su análisis a las recomendaciones, para que el pleno de magistrados, que tome posesión en el 2026, decida su implementación a partir de protocolos que desarrollará la actual magistratura, como también decisiones en el año electoral como los procesos de compras.
Recomendaciones a otras instancias
La UE también recomendó al Congreso y a la CC evitar la suspensión de partidos políticos a través de resoluciones judiciales con motivaciones políticas. Asimismo, se pidió que la elección de magistrados del TSE sea de forma escalonada; y eliminar las restricciones al voto de miembros del ejército y la policía.
De la misma manera la UE recomendó la facilitación de trámites en el padrón a personas que cumplan la mayoría de edad; redefinir las sanciones de campaña anticipada para no limitar el derecho de participación y libertad de expresión; y definir los criterios del artículo 113 de la Constitución para evitar interpretaciones arbitrarias.




